Si caminamos por el barrio Medievar observaremos como existe algo que ni las bombas, ni los años han destruido, así sucede con el barrio de Lipscani, situado en el corazón del barrio Medieval. Aquí se organizó la corte del príncipe, fundada por Vlad Tepes, conocido como el príncipe Dracula, de los Cárpatos.

Desde entonces el comercio se ha venido desarrollando de forma creciente, no en vano el propio nombre que da nombre al barrio, así Lipscani viene de la presencia de muchas personas que montaban sus negocios eran alemanes, venidos de la ciudad de Leipzig, o Lipsca en rumano, mientras los negociantes de Gabrovo, un pueblo del norte de Bulgaria, dieron el nombre a la calle Gabroveni. Las calles Lipscani reciben el nombre de los artesanos que ejercían su actividad y se agrupaban por especialidad. Está la calle Covaci, de los herreros, la Sepcari, de los que trabajaban el cuero. En todo este barrio encontraremos una gran cantidad de tiendas donde encontrar un recuerdo siempre interesante, además con la reconstrucción de edificaciones están dando lugar a la creación de nuevos locales como bares, restaurantes y tiendas de moda, pero los de mayor tradicción siguen siendo los más antiguos, tienen un "sabor" muy especial.

